¿De qué manera remover los rasguños de un reloj?

Tiene uno o múltiples relojes y, como todos y cada uno de los dueños de relojes, teme dañarlos o rayarlos. De hecho, así sea el metal de la caja o la pulsera o el cristal de la esfera, si no es de zafiro, es muy simple que su reloj padezca rasguños tras un golpe o aun si ha rozado superficies duras y abrasivas.

Entonces, ¿de qué forma se suprimen estas fabricantes de desgaste? Estos son nuestros consejos para sostener tu reloj si se raya.

La manera adecuada de remover los rasguños en cualquier área

La técnica a emplear para remover los raspones de un reloj es dependiente de la área en cuestión. Y los artículos precisos para esta labor pertenecen a los modelos que se usan frecuentemente en el momento en que se adoran los relojes lindos.

Para los rasguños en el metal pulimentado, logre pasta «eliminadora de rasguños», que puede localizar de manera fácil en las tiendas. Este producto fue desarrollado para las carrocerías de los turismos, pero marcha realmente bien en el metal pulimentado usado en el diseño de relojes. En verdad, las pastas para remover rasguños no tienden a ser muy abrasivas. Asimismo hay paños de pulimentado para relojes que son idóneas para pulimentar y remover los microrrayados.

Para los raspones en el metal cepillado, una fácil pasta dentífrica puede llevar a cabo el trabajo de manera perfecta, así sea de textura habitual o en gel. La pasta dentífrica suprime los rasguños con suavidad, lo que deja preservar el aspecto del metal cepillado.

¿Tiene raspones en su reloj de acero niquelado? La pasta dentífrica asimismo marcha realmente bien. A propósito, asimismo se aconseja para el cristal del reloj (el vidrio) si es de plástico.

Para un cristal, puedes emplear el «quita raspones» para carrocerías o pastas de pulimentar que suprimirán la mayor parte de los raspones.

El titanio es un material muy fuerte, pero es sensible a los raspones. Si algún objeto consiguió rayar su reloj de titanio, va a deber emplear una goma de eliminar o un cepillo de fibra de vidrio. Como es natural, es esencial frotar el reloj con suavidad.

Ciertos materiales se rayan mucho más de forma fácil que otros

Los golpes y rasguños son un desgaste habitual por el hecho de que todos y cada uno de los relojes están expuestos a ellos. No obstante, puedes evitarlos capitalizando en un material fuerte. En verdad, ciertos son mucho más resistentes a los rasguños que otros.

Para la caja, el acero inoxidable es muy fuerte a los golpes y a los rasguños. Tampoco se oxida en el momento en que se muestra a la humedad, el calor, la luz del sol, etcétera. El titanio, por su lado, pertence a los materiales preferidos de los apasionados a la relojería.

Esto se origina por su ligereza y enorme resistencia, pero este material es singularmente sensible a los raspones. Evidentemente, si andas entusiasmado en un bonito reloj de titanio, no te quedarás sin él. Solo se debe tener particular precaución de no rayarlo.

Para el cristal, o sea, la parte de vidrio que cubre la esfera, el zafiro sintético se encuentra dentro de los materiales mucho más empleados por los relojeros. Con exactamente las mismas características que el zafiro natural y una solidez próxima a la del diamante, el cristal de zafiro es muy fuerte. Es 7 ocasiones mucho más duro que el acero temperado.

Es el compuesto mucho más sugerido si se desea una esfera a prueba de raspones. Pero, como es natural, un material de esta calidad tiene su precio. De ahí que se usa más que nada en los modelos de relojes de alto rango. Aparte del cristal de zafiro, los relojeros trabajan en el cristal mineral, que es menos fuerte, pero todavía es de calidad aceptable. El cristal mineral solo precisa mucho más atención para eludir rasguños.

Todos y cada uno de los consejos que se dan aquí son orientativos. En el caso de duda, no dude en soliciar consejo a un relojero. Y no dude en confiar esta labor a un profesional si no se siente con la capacidad de remover los rasguños usted mismo. Dada la elegancia de los relojes, sería una enorme pena dañarlos en el momento en que solo se desean remover los raspones.